Hablemos de las raras

Posted in Beyond the Basics on 6 de Julio de 2017

By Gavin Verhey

When Gavin Verhey was eleven, he dreamt of a job making Magic cards—and now as a Magic designer, he's living his dream! Gavin has been writing about Magic since 2005.

Si sois jugadores de Magic que disfrutan manteniéndose al tanto de las cosas (y seguro que lo sois si estáis leyendo este artículo), probablemente vayáis a participar en vuestra Presentación local de La hora de la devastación este fin de semana. Y si la palabra "Presentación" no os dice nada, ¡os recomiendo de todo corazón que leáis mi guía de la nueva Presentación, disponible aquí, y que utilicéis el localizador de tiendas para encontrar una Presentación cercana! Estos son mis eventos de Magic favoritos y no hay nada comparable a ellos.

Vale, pues estáis en la Presentación y os sentáis en vuestro sitio. Entonces recibís una caja sellada bien hermosa y, en cuanto los organizadores ondean la proverbial bandera (o una bandera de verdad, que quedaría de fábula) para que os pongáis manos a la obra, abrís la caja y comenzáis a sacar los sobres y liberar las cartas de sus envoltorios.

Y ¿qué es lo primero que hacéis en cuanto abrís cada sobre?

Bueno, si sois como muchos, muchísimos otros jugadores de Magic, ¡miraréis rápidamente qué cartas raras os han tocado!

Esto es algo que todos empezamos a hacer desde nuestras primeras experiencias abriendo sobres. Todos queremos saber qué joyitas nos han salido.

Sin embargo, esto no es como cuando sacáis esas cartas y las incluís en vuestra baraja favorita de Estándar. En una Presentación tenéis que construir un mazo con esas cartas. ¿Qué ocurre si abrís una carta rara magnífica, pero sospecháis que será difícil sacarle partido?

Ese es el tema que quiero tratar hoy.

A todo color

Si algún día veis abrir una reserva sellada al gurú de los drafts, antiguo presentador de Limited Resources y jefe final de la Liga Sellada interna de Wizards of the Coast, Ryan Spain, os fijaréis en que a veces utiliza un método muy distinto al de la mayoría de la gente.

Ryan abre sus sobres boca abajo, retira adrede las cartas raras (sin verlas) y las deja aparte.

Entonces comienza a separar las demás cartas y analiza qué colores tienen mejor pinta. Hasta que no empieza a decantarse por algunos colores, Ryan no da la vuelta a las cartas raras ni valora las opciones que le ofrecen.

¿Por qué hace eso?

El motivo es que algunas cartas raras son increíblemente atractivas... y a veces pueden resultar igual de peligrosas.

Imaginad que abrís vuestro primer sobre de La hora de la devastación y que al final de este os encontráis ni más ni menos que con El Dios Escorpión.

¡Menudo golpe de suerte! ¡Es una carta buenísima y hay que jugarla!

Entonces, mientras abrís el resto de los sobres y organizáis vuestras cartas, El Dios Escorpión repta en el fondo de vuestros pensamientos. Quiere que lo juguéis. ¡Os llama, os tienta! Y cuando termináis de abrir los sobres, ya sentís una predilección natural por sus colores.

Ahora viene el problema: jugar esos dos colores quizá no sea lo correcto. Sin embargo, como El Dios Escorpión ha hecho que lo veáis todo de color de rosa desde el principio (o más bien de negro y rojo), decidís optar por sus colores y rechazáis los demás antes de lo debido, lo que podría perjudicaros a la hora de construir el mazo.

Ryan utiliza un planteamiento diferente.

Nuestro compañero prefiere saber qué colores le atraen más sin que ninguna bomba rara tire de él en una u otra dirección. ¿Por qué lo hace así?

El motivo es que un mazo de Limitado es mucho más que una única carta. Para empezar, debe contener al menos 40 cartas, de las cuales unas 23 serán hechizos. Por otro lado, un mazo necesita rendir bien y tener un plan de juego, no unas cartas obligadas a trabajar juntas porque queréis jugar una carta rara en concreto.

He visto a muchísima gente ignorar una reserva fantástica de cartas comunes e infrecuentes de un color solo para jugar una carta rara buena y un batiburrillo de cartas mediocres de otro color. Normalmente, esa es la decisión equivocada.

Es importante señalar que Ryan también tiene en cuenta sus cartas raras. Él no construye su mazo y desvela las raras al final; cuando ve que ha abierto dos Glorificadores (en serio, Ryan, ¡¿otra vez?!), no se encoge de hombros y mira para otro lado. Lo que procura es evaluar su reserva de cartas independientemente de las raras; de ese modo, la eficacia de los colores influirá más en sus preferencias (si es que llega a tenerlas). Esa es una forma mucho mejor de valorar sus opciones.

Normalmente, vuestro objetivo en Limitado es conseguir que toda vuestra baraja sea lo más eficaz posible y no limitaros a aprovechar un par de picos de poder con un mazo inferior en líneas generales.

"Normalmente"

¿Por qué he matizado la afirmación anterior con un "normalmente"? Porque, como en la mayoría de aspectos de Magic, existen excepciones.

Debéis evitar que las cartas raras os aparten de vuestros colores mejor nutridos y con más potencial. Por ejemplo, si ignoráis un conjunto de cartas blancas que incluyen removal y criaturas estupendas porque en el azul tenéis una bomba rara y un puñado de 3/3 por cuatro manás, tomaréis el camino equivocado.

Ahora bien, ¿qué ocurre si no tenéis colores especialmente buenos?

Mazo Sellado es un formato inusual porque dependéis de lo que abráis. En Construido tenéis que llevar vuestro propio mazo y en Draft podéis seleccionar cartas de muchos sobres, pero en Sellado contáis con seis sobres y eso es todo, para bien o para mal.

A veces conseguiréis reservas de cartas fantásticas para Sellado, y eso está genial, pero buena parte de las teorías de construcción de mazos en Sellado están enfocadas al caso contrario: ¿cómo podéis competir cuando vuestra reserva no es tan buena?

Ahí es donde puede funcionar la idea de construir en torno a vuestras cartas raras.

The Locust God
El Dios Langosta | Ilustración de Lius Lasahido

Suponed que habéis abierto vuestra reserva y la habéis analizado. Os da la impresión de que no es nada del otro mundo. Podríais construir un mazo pasable de dos colores que será suficiente para enfrentarse a barajas de nivel similar, pero probablemente perderéis contra la mayoría de la gente con cartas mejores.

Eso significa que ha llegado la hora de correr riesgos.

Si jugáis en un evento grande, se supone que intentaréis ganar, y para ello necesitaréis derrotar a otros ganadores. Una forma de vencer a gente con mazos superiores al vuestro es intentar aprovechar vuestras bombas raras y generar picos de poder capaces de abrumar al oponente si no tiene respuesta contra ellos.

Suponed que abrís un Glorificador, como los que he mencionado antes.

Creéis que vuestro mejor mazo en general sería blanco-azul. La mayoría de vuestras cartas rojas son bastante malas. Sin embargo, también pensáis que vuestra baraja es mala y no tiene cartas individuales de calidad.

En esa situación, quizá merezca la pena reemplazar uno de los colores por el rojo y aprovechar ese Glorificador. Aunque eso empeore la calidad media de vuestro mazo, si en realidad no es tan bueno, puede que necesitéis esa potencia extra para ganar (y en este ejemplo específico, yo probablemente intentaría jugar bastantes cartas con ciclo para tener más probabilidades de robar el Glorificador).

Ahora bien, debéis evaluar las cosas con sinceridad para que este método funcione. Si tenéis un mazo de calidad, pero os decís que no es tan bueno solo para autoconvenceros de jugar el Glorificador, lo único que haréis será perjudicaros. Esta táctica no siempre es correcta, sino que podéis recurrir a ella en situaciones muy concretas.

Splashear cartas raras

He aquí otra alternativa que conviene tener en cuenta: siempre podéis intentar splashear vuestras cartas raras.

Esta opción es especialmente viable en Sellado, que suele ser un formato más lento y en el que tendréis más tiempo para encontrar vuestros colores. Por ejemplo, si habéis abierto una copia de nuestro amigo, El Dios Escorpión, pero no jugáis negro en el mazo, podéis incluir un par de pantanos y hacer un hueco al Dios.

Recordad que no siempre os conviene hacer esto. La cuestión depende de vuestro mazo y vuestras cartas raras, pero es una opción a tener en cuenta, sobre todo si disponéis de buenos correctores de maná.

¿Os gustaría leer más consejos sobre cómo splashear? Pues podéis encontrarlos en mi artículo "El buen y el mal splash". Ahí veréis más recomendaciones acerca de cuándo conviene splashear cartas (y cuándo es mejor no hacerlo).

Sugerencias raras

Yo tardé muchos años en aprender a no construir mis mazos de Sellado en función de las cartas raras que abría, así que espero haberos dado un empujoncito para perder esa costumbre. Ojalá este artículo os ofrezca ayuda y orientación para construir vuestro mazo durante la Presentación de este fin de semana.

¿Tenéis opiniones o dudas sobre el texto u otras cuestiones? ¡Pues me encantaría recibir vuestros mensajes! Siempre podéis encontrarme en Twitter y Tumblr o enviarme un correo electrónico (en inglés, por favor) a beyondbasicsmagic@gmail.com.

¡Que tengáis una Presentación fabulosa y nos vemos la semana que viene! ¡Disfrutad de todo lo que nos ofrece La hora de la devastación!

Gavin
@GavinVerhey
GavInsight

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