Tú creas el descarte

Posted in Beyond the Basics on 30 de Marzo de 2017

By Gavin Verhey

When Gavin Verhey was eleven, he dreamt of a job making Magic cards—and now as a Magic designer, he's living his dream! Gavin has been writing about Magic since 2005.

Estáis jugando una partida de Limitado de Kaladesh-La revuelta del éter. Todavía os encontráis en los primeros turnos de la primera partida y os enfrentáis a la baraja blanca-negra de la oponente con vuestro mazo verde-blanco. Ambos jugadores contáis con cinco tierras en el campo de batalla.

Vuestra adversaria, Sylvia, gasta dos manás para destruir a vuestra única criatura en mesa y entonces, con los otros tres, os tira una Podredumbre mental.

Vuestra mano es la siguiente:

¿Qué descartaríais?

Meditadlo por unos instantes, que yo aguardaré.

Sí, sé que lo ideal sería contar con más información (qué contiene vuestro mazo, qué cartas se han jugado, qué grado de confianza muestra la contrincante, etc.), pero evaluad esta situación sin más contexto. Con los detalles que os he proporcionado, ¿qué haríais en este caso?

Cuando tengáis vuestra respuesta, continuad leyendo.

Mind Rot
Podredumbre mental | Ilustración de Seb McKinnon

Este tipo de situaciones son muy habituales en las partidas de Magic, ya que los hechizos de descarte existen desde los orígenes del juego. Tanto si os amenazan con un Cetro disruptor de Limited Edition (Alpha) como si os lanzan una Podredumbre mental en el momento menos oportuno, como ha hecho vuestra oponente en este ejemplo, es crucial que sepáis tomar la mejor decisión.

Con frecuencia, conservar las cartas adecuadas en la mano cuando os obligan a descartar puede ser la diferencia entre ganar o perder una partida.

Entonces, ¿cómo debéis elegir qué cartas conservaréis y de cuáles os desprenderéis?

Hoy quiero explicar los pasos para tomar este tipo de decisiones.

1. Evaluad la repercusión inmediata de cada carta

Lo primero que debéis hacer es revisar todas las cartas de la mano y pensar cuánto provecho podréis sacarles ahora mismo. ¿Cuánta utilidad tienen esas cartas en la situación actual? Plantearse esta cuestión no es lo único que debéis hacer (como explicaré dentro de poco), pero es importante que sepáis valorar la calidad individual de las cartas.

Suponiendo que no robéis absolutamente ningún hechizo útil, ¿cómo de buenas son las cartas que tenéis ahora mismo en la mano?

En el ejemplo que os he puesto, hay una carta que puede tener repercusión inmediata: el Tigre ribereño. También podéis jugar la llanura, aunque eso no os servirá de nada por el momento, porque ya tenéis maná suficiente para lanzar al Tigre en el próximo turno.

Cazar la presa no tiene utilidad ahora mismo, porque no hay criaturas contra las que luchar. Por último, todavía necesitáis un par de tierras más en juego para lanzar al Arcángel exquisito.

Todo esto no significa que solo debáis pensar en el presente, pero es un factor importante para tomar vuestra decisión. Conservar el Tigre significa que tendréis una buena jugada en el próximo turno.

2. Pensad en el futuro

Evaluar el presente puede ser fácil; solo hay que echar un vistazo a la mesa, ver qué posibilidades tenéis y tomar una decisión. Las cosas empiezan a complicarse cuando analizáis lo que podría ocurrir más adelante.

¿Qué os ofrece cada una de vuestras cartas en el futuro de la partida?

Para evaluar eso, tenéis que pensar en las cosas que importarán en el conjunto de la partida y sopesar lo que sabéis sobre vuestro propio mazo. Debéis tener en cuenta lo que os resultará útil en esta partida y lo que puede ser más conveniente en función de vuestra baraja.

¿Qué ofrece cada carta?

La llanura permite lanzar cualquier carta de coste seis que robéis. Si vuestro mazo tiene una curva de maná elevada, quizá necesitéis esta tierra.

El Tigre ribereño permite seguir atacando todos los turnos y meter presión. Si vuestra oponente no tiene una buena jugada en su próximo turno, el ataque de un Tigre 6/6 seguramente se lleve por delante a cualquier criatura que pueda haber en un mazo blanco-negro.

Por otra parte, podéis suponer que vuestra adversaria lanzará criaturas en algún momento dado. Cazar la presa no sirve de nada ahora mismo, pero es un removal estupendo que permitirá a vuestras criaturas eliminar a una criatura de la oponente.

Por último, el Arcángel exquisito tiene potencial para ganar la partida por sí solo. Al ser una 5/5 voladora, esta bomba probablemente os dé la victoria si vuestra rival no tiene un anticriaturas. El riesgo en esta situación, por supuesto, es que aún necesitáis dos tierras para lanzarlo. Si no las robáis, será una carta muerta en la mano. Aun así, ahora mismo no estáis bajo ningún tipo de presión.

3. Analizad las combinaciones

Hasta ahora habéis evaluado las cartas por separado, pero si conserváis dos o más después de sufrir un hechizo de descarte, debéis tener en cuenta las sinergias o las posibilidades que os ofrece cada combinación.

Veamos las de este ejemplo.

Las dos parejas que destacan a primera vista son las del Tigre ribereño más Cazar la presa y la del Arcángel exquisito más la llanura.

Si conserváis el Tigre y Cazar la presa, tendréis una criatura (que además se puede volver bastante grande) y un hechizo que combina con ella. También podríais pensar en combinar el Arcángel con el anticriaturas, pero todavía os faltan algunos turnos para plantar al Arcángel en mesa y en ese momento no tendréis maná para Cazar la presa. Con el Tigre, tenéis la garantía de que podréis lanzarlo en el próximo turno y combinarlo con Cazar la presa un turno más tarde si el Tigre todavía respira.

Por otro lado, conservar el ángel y la llanura os acerca un paso más a lanzar el ángel. No tendréis ninguna jugada inmediata si conserváis estas dos cartas, pero si robáis un maná en vuestros dos próximos turnos, podréis lanzar el Arcángel.

Con esto no quiero decir que lo conveniente sea conservar una de estas combinaciones, pero las sinergias entre cartas pueden valer la pena en algunos casos. Básicamente, la sinergia entre dos cartas menos eficaces tiene que ser superior a la potencia pura de las dos "mejores" cartas para considerar seriamente esa combinación.

4. Estudiad el contexto

Lo siguiente es pensar en todas las cosas que no se ven en la mesa. Estas son las cuestiones que no se pueden distinguir analizando la situación a simple vista, pero que son importantes para el estado de la partida.

En primer lugar, pensad en vuestro mazo. ¿Cuánto valor tiene Cazar la presa por ser un anticriaturas? Tradicionalmente, la combinación verde-blanca no tiene mucho removal. Si es la única herramienta del mazo para destruir criaturas, quizá sea especialmente valiosa. Por otro lado, ¿cuántas tierras lleva vuestro mazo? Si la curva es inusualmente baja, puede que tengáis menos probabilidades de robar las tierras necesarias para el Arcángel.

Luego está el mazo de la oponente. Es blanco-negro y ahora mismo no tiene presencia en mesa. Además, contiene cartas como la Podredumbre mental. Eso quiere decir que probablemente sea un mazo lento y que la partida se prolongará. Por tanto, ahora tenéis menos razones para conservar la llanura, porque necesitáis todas las amenazas posibles para abrumar a un mazo lento y es probable que tarde o temprano robéis siete tierras. Eso significa que conservar las dos amenazas es una opción sensata.

Y luego, cómo no, están las cartas que podríais robar.

Si vuestro mazo contiene unas cuantas cartas que generen energía, el Tigre se volverá más valioso. Si la baraja contiene cartas que podréis lanzar en el próximo turno, el Tigre no será tan imprescindible. Tener en cuenta lo que sabéis sobre vuestro mazo (y el de vuestra oponente, si ya no estáis en la primera partida y habéis visto más cartas de su baraja) puede ser increíblemente útil. No conviene que os baséis demasiado en lo que podría ocurrir, pero es un elemento a tener en cuenta.

5. Combinad todo lo anterior

El último paso consiste en reunir todas las conclusiones anteriores y evaluarlas en conjunto.

Esto es lo que sabéis sobre la partida del ejemplo.

Vuestra oponente no os está presionando en mesa y eso significa que no tenéis prisa por lanzar el Arcángel exquisito si lo conserváis. Tarde o temprano encontraréis más tierras. La llanura no os hace falta ni para Cazar la presa ni para el Tigre ribereño, así que queda descartada.

Ya solo hay tres cartas, de las cuales debéis descartar una: el Tigre ribereño, el Arcángel exquisito o Cazar la presa.

Conservar el Tigre es muy buena idea, porque es una jugada inmediata que meterá presión en mesa. Eso garantiza que no os quedaréis atrás contra el mazo blanco-negro de la oponente, que probablemente disponga de buenas cartas a partida avanzada que os castigarán si perdéis el ritmo.

Ya que vais a quedaros el Tigre, ¿qué otra carta le hará compañía? He ahí el quid de la cuestión.

Cazar la presa y el tigre son la combinación más obvia y yo me la quedaría en ciertas situaciones, sobre todo si la oponente pretendiera seguir atacando inmediatamente.

Sin embargo, en este contexto me quedaría el Arcángel y el Tigre.

De este modo podéis robar vuestra siguiente carta, lanzar el Tigre y probablemente robar un hechizo entre las dos próximas cartas para mantener la presión. Como también tenéis el Arcángel, robar dos tierras seguidas tampoco serán malas noticias. Además, la partida probablemente se prolongue algunos turnos, así que tarde o temprano robaréis dos tierras más.

Mi conclusión: quedaos con el Arcángel y el Tigre.

Descarte a descarte

Puede que solo hayáis tardado unos pocos segundos en realizar mentalmente este proceso, pero seguir estos pasos y evaluar todos estos factores es un buen punto de partida cuando seáis víctimas de una Podredumbre mental o una Amnesia temporal, o cuando tengáis exceso de cartas.

El ejemplo de hoy también tiene muchas variables interesantes. Por ejemplo, ¿qué haríais si tuvierais cuatro tierras en vez de cinco? ¿Conservaríais la llanura y el Tigre? ¿Os arriesgaríais a descartar la tierra? ¿El Arcángel estaría fuera de vuestro alcance? La próxima vez que os obliguen a descartar una carta a vuestra elección, recordad las opciones. Debatid esto con vuestros colegas. También me gustaría ver otros ejemplos, así que ¡no dudéis en enviármelos! Hay muchos detalles que debatir y que pueden suponer una diferencia enorme.

Hablando de enviarme cosas, siempre podéis contactar conmigo en Twitter y Tumblr o enviarme un correo electrónico (en inglés) a BeyondBasicsMagic@gmail.com. Mandadme cualquier pregunta relacionada con los descartes u otros temas.

Espero que paséis una semana estupenda y que realicéis los descartes correctos. Y ya que hablo de descartes, Amonkhet está a la vuelta de la esquina y en esta colección vais a tener muchas oportunidades de descartar cosas. ¡No os perdáis el inicio de las previews de Amonkhet la semana que viene! Os aseguro que no querréis perdéroslo.

Hasta la próxima,

Gavin
@GavinVerhey
GavInsight

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