Educación vial en Kaladesh

Posted in Beyond the Basics on 6 de Octubre de 2016

By Gavin Verhey

When Gavin Verhey was eleven, he dreamt of a job making Magic cards—and now as a Magic designer, he's living his dream! Gavin has been writing about Magic since 2005.

A estas alturas ya habréis tenido la ocasión de dar una vuelta por Kaladesh. Seguro que ya habéis acumulado un montón de contadores de energía, que habéis fabricado unas cuantas herramientas y que incluso habéis utilizado artefactos e inventos alucinantes.

Sin duda alguna, también habréis tenido la oportunidad de pilotar unos cuantos vehículos.

Los vehículos son un nuevo tipo de artefactos que han hecho su primera aparición en Kaladesh y tienen un funcionamiento distinto de todo lo que hayáis jugado hasta ahora. Saber cuándo y cómo usarlos puede ser una habilidad crucial en este nuevo mundo.

Y ahora decidme... ¿Tenéis vuestro permiso de conducir de Kaladesh?

Por si aún no os lo habéis sacado, hoy daremos un cursillo de educación vial que os enseñará a pilotar la multitud de vehículos que están a vuestra disposición en Kaladesh. Hay una serie de normas de circulación que debéis tener en cuenta, ¡así que repasémoslas!

1. Prestad atención a los costes de tripular

Vale, empecemos por la construcción de mazos (o el draft, si estáis jugando uno). Los costes de tripular de vuestros vehículos son un factor importante que puede influir en vuestra selección de cartas. Lo ideal es tripular los vehículos girando el mínimo de criaturas posible y sin "desperdiciar" fuerza al hacerlo.

Por ejemplo, suponed que queréis conducir esta hermosa Caravana del cultivador.

Vuestro mazo es blanco, de corte agresivo, y ahora dudáis entre añadir una criatura con fuerza de 2 y otra de 3. Sin embargo, las habilidades de las dos criaturas hacen difícil elegir entre una u otra.

Bueno, pues el tercer punto de fuerza de la segunda criatura tiene una habilidad secreta: ¡la capacidad de tripular la Caravana! Si queréis tripularla, por ejemplo, con dos criaturas con fuerza de 2, "desperdiciaréis" un punto de fuerza al montarlas en la Caravana. Incluso si tuvierais varias criaturas que sumaran la fuerza exacta, lo preferible sería girar solo una y dejar el resto para atacar o bloquear.

En un draft ocurre lo mismo: si habéis conseguido un par de vehículos con coste de tripular 3, debéis dar preferencia a las criaturas con fuerza de 3, como el Compañero leal, porque os ayudarán a pilotarlos con más eficiencia.

Hay muchos factores que tener en cuenta, por supuesto, y tampoco debéis utilizar cartas malas solo para tripular vuestros vehículos. Aun así, cuando estéis ante una decisión difícil, la capacidad de tripular vuestros vehículos puede ser muy importante.

2. Los vehículos no siempre son criaturas

Seguro que eso ya lo sabéis, pero ¿cómo influye este factor en la construcción de mazos? ¿Los vehículos cuentan o no cuentan como criaturas?

Esta pregunta tiene un poco de miga, porque los vehículos son criaturas a veces, pero otras no lo son. Suponed que estáis construyendo un mazo de Limitado. ¿Los vehículos cuentan como criaturas? ¿O quizá como media criatura? Vaya dilema, ¿verdad?

Por norma general, cuantos más vehículos incluyáis en vuestro mazo y cuanto mayores sean sus costes de tripular, menos contarán como criaturas.

Vedlo de esta manera. Vuestro primer vehículo es el que tiene más papeletas para convertirse en criatura, porque cualquier otra criatura con la fuerza necesaria podrá tripularlo. Por contra, si desplegáis una flota de vehículos en el campo de batalla, necesitaréis una gran cantidad de recursos para tripularlos todos (sin girarlos para que se tripulen unos a otros, claro). Si solo tenéis vehículos, ninguno de ellos será una criatura.

Por otra parte, si los vehículos tienen un coste de tripular elevado, será más difícil hacerlo y quizá necesitéis varias criaturas para conseguirlo. Comparad estas dos cartas:

El Esquife lo puede tripular casi cualquier criatura. En cambio, el Aplastador probablemente necesite la colaboración de varias criaturas.

Además, por muy fácil que sea convertir un vehículo, como mínimo necesitaréis girar una criatura para tripularlo, y eso significa que tendréis una criatura menos en uso.

En conclusión, aunque la respuesta fácil sería "depende", en Limitado prefiero contar mis dos primeros vehículos como criaturas (si tienen un coste bajo de tripular). A partir de ahí, empezaré a contarlos como "medias criaturas".

En Construido, deberíais utilizar los vehículos como punto de partida de la baraja. Si vuestro mazo tiene más de ocho vehículos, deben estar ahí por una buena razón (por ejemplo, la susodicha Caravana tiene otros usos), ya que podríais meteros en un apuro si robáis demasiados. Utilizar entre cuatro y seis vehículos es una medida razonable en Construido y, por lo general (aunque no siempre), encajan mejor en mazos agresivos.

Una vez dicho todo esto, en realidad sí que depende. Lo importante es que prestéis atención a vuestra capacidad para tripular vuestros vehículos... y que no os excedáis con ellos.

Por supuesto, cuando perdáis algún vehículo, los siguientes se volverán mejores. Lo que nos lleva a...

3. Intercambiad primero vuestros vehículos

Suponed que el adversario os ataca con una Artista espontánea.

Os quedan pocas vidas y tenéis que bloquear. Ninguno tenéis cartas en la mano. Podéis bloquear con vuestra Jueza de forja de armaduras o usarla para tripular una Locomotora renegada y bloquear con ella.

¿Cómo deberíais bloquear en esta situación?

Seguro que el encabezado de la sección os ha dado una pista: yo tripularía el vehículo y bloquearía con él, por varios motivos.

Para empezar, aunque el vehículo sea la "criatura" más fuerte, no siempre será una criatura. Si intercambiáis la Jueza y no robáis una criatura en el próximo turno, no podréis tripular la Locomotora, mientras que la Jueza habría hecho 3 puntos de daño.

Incluso si robáis una criatura, probablemente preferiréis tener dos criaturas activas en esta etapa de la partida, en lugar de una criatura y un vehículo. Eso os ofrece muchas más opciones de ataque y bloqueo; por ejemplo, podéis atacar con una y dejar la otra para bloquear, en vez de utilizar dos cartas para hacer una sola cosa.

Aparte, si tenéis más vehículos en el mazo, preferiréis no juntar más de uno en una situación como esta.

Expandamos esta cuestión a una mesa más atestada. Si tenéis cuatro criaturas y un vehículo que requiere girar una criatura para tripularlo, básicamente dispondréis de cuatro criaturas para atacar y bloquear. Si intercambiáis una de las criaturas que no son el vehículo, os quedaréis con tres criaturas funcionales. En cambio, si perdéis el vehículo, todavía tendréis cuatro criaturas con las que jugar.

Ahora bien, hay situaciones donde es mejor no hacer el intercambio. En la situación que he mencionado antes, si el oponente estuviera a 5 vidas, ¡no cabe duda de que preferiríais conservar la Locomotora! Si necesitáis conservar un vehículo grande para desatascar una situación en mesa, procurad no perderlo. Del mismo modo, si vuestro mazo está construido para sacar partido a los vehículos, también os convendrá conservarlos. Esto son solo algunas excepciones, pero, por norma general, es mejor idea intercambiar primero los vehículos.

La clave es pensar con antelación en los futuros turnos. Y hablando de eso...

4. Pensad con antelación

Cuando vais en coche en la vida real, tenéis que anticiparos a los posibles peligros de la carretera. Eso también se aplica a los vehículos en Magic.

Aunque pensar con antelación es una práctica habitual en el juego, los vehículos exigen que lo hagáis todavía más. Si giráis una criatura este turno para atacar, ¿cómo os quedaréis en el siguiente? ¿Qué necesitáis reservar para tripular a la defensiva en el próximo turno? ¿Y si al final de vuestro turno destruyen con una Pirohélice de Chandra la criatura que queréis usar para tripular?

He perdido la cuenta de las veces que he tripulado un vehículo para atacar... y que justo entonces me percataba de que hubiera sido mucho mejor usar el vehículo a la defensiva. Es un detalle básico, pero fácil de pasar por alto.

Cuando juguéis con vehículos, tenéis que pensar detenidamente en vuestras opciones de combate y en las del rival.

Los vehículos os premian por reconocer si sois el agresor o el defensor y requieren una cantidad de recursos considerable en ambos casos. Si sois el agresor, debéis estar dispuestos a lanzar criaturas y girarlas para tripular los vehículos y atacar. Si sois el defensor, preferiréis reservar vuestras criaturas para bloquear o tripular. Reconocer vuestro papel en la partida será una gran ayuda.

Aprobado a la primera

Ahora que os habéis sacado el permiso de conducir (o que al menos habéis aprobado el teórico), ¡ha llegado el momento de ir a Kaladesh y probar su gama de vehículos!

Esto solo es el principio de las complejas interacciones que veréis con los vehículos, junto con algunos de los matices que observaréis al jugar. Sin embargo, este artículo debería proporcionaros los fundamentos para conducir a toda máquina. ¡Espero que me contéis qué tal os va!

Si tenéis alguna duda o comentario, podéis escribirme un tuit o hacerme una pregunta en mi Tumblr. Si no, siempre podéis escribirme un correo electrónico a BeyondBasicsMagic@gmail.com.

¡Espero que encontréis buenos pilotos para todos vuestros vehículos!

Gavin
@GavinVerhey
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