El banquillo

Posted in Level One on 22 de Septiembre de 2015

By Reid Duke

Over the span of the last nineteen years, since he was five years old, Reid has been a player, a deck builder, a collector, and a lover of the Magic world. Today, he’s a full-time professional Magic player and writer.

Es fácil explicar a quienes no conocen Magic que los mazos contienen 60 cartas y que solo se pueden llevar como máximo cuatro copias de cada carta. Lo que resulta un poco más difícil es enseñarles que también se utilizan 15 cartas adicionales que no forman parte del mazo. Y más difícil es lograr que entiendan la importancia de esas cartas y lo esencial que es saber escogerlas.

Los enfrentamientos en torneos suelen jugarse al mejor de tres. En la primera partida, los dos jugadores utilizan sus mazos principales, es decir, las 60 cartas de base con las que empezarán a jugar cada enfrentamiento. Después de la primera partida, los jugadores pueden usar cualquiera de las 15 cartas de su banquillo para sustituir cartas del mazo y mejorarlo de cara a la siguiente partida.

Técnicamente, es legal jugar con mazos de más de 60 cartas, pero los mazos siempre deben tener como mínimo 60 cartas y el banquillo puede contener como máximo 15 cartas (excepto en Limitado, de lo cual hablaré en un futuro artículo).

Los banquillos pueden dar torneos. Como las cartas de banquillo son más especializadas (están pensadas para cumplir funciones específicas o para usarse contra ciertos mazos), suelen ser nuestras herramientas más poderosas. A veces, banquillear puede ser el factor más decisivo para determinar cómo rendirán dos mazos en un duelo. Preparar y usar bien el banquillo es crucial para llegar lejos en los torneos.

Veamos algunas de las cosas que nos puede proporcionar el banquillo.

Respuestas contra amenazas

El banquillo sirve para preparar mejor nuestro mazo contra ciertas estrategias. ¿Qué forma más sencilla hay de lograrlo que incluir en él las respuestas perfectas contra las amenazas del oponente?

Un ejemplo clásico son las cartas de banquillo que destruyen artefactos y/o encantamientos. Excepto en circunstancias extremas, los jugadores prefieren no incluir hechizos como Devanar el éter en su mazo principal, porque serán cartas muertas (inútiles) contra ciertos oponentes. Ahora bien, es muy conveniente tener en el banquillo una herramienta como Devanar el éter para cuando nos enfrentemos a mazos que dependan mucho de Tassa, diosa del mar, la Supremacía jeskai o cualquier otro encantamiento o artefacto.

De forma similar, si el oponente utiliza muchos Planeswalkers, conviene que metamos en el mazo más respuestas contra ellos. Si lo que nos preocupa es que nos ganen con una horda de criaturas de coste bajo, a lo mejor nos interesa banquillear algún limpiamesas como Terminar con las hostilidades. En cambio, si utiliza una estrategia con un puñado de criaturas poderosas, lo que nos conviene es tener más hechizos como el Tajo asesino.

El banquillo nos da acceso a herramientas mejores para cada tarea. Por tanto, la primera partida debe servirnos para analizar cuál es "la tarea" de cada enfrentamiento.

Amenazas adicionales

La otra cara de la moneda es utilizar el banquillo para tener en la reserva nuevas amenazas que causen problemas al oponente. Hay varias formas diferentes de conseguirlo.

Para empezar, puede que simplemente lo utilicemos para aumentar nuestra cantidad de amenazas y abrumar las defensas del rival. Por ejemplo, imaginad que nos enfrentamos a un mazo de control con muy pocas criaturas. En ese caso, podremos sustituir nuestros hechizos de anulación de criaturas (que serán cartas muertas) y mejorar nuestro volumen de amenazas, lo que debería resultar tremendamente útil.

Otra opción sería mejorar un poco nuestra selección de amenazas. Si nos enfrentamos a un oponente que usa muchos hechizos de anulación de coste bajo, podemos reemplazar algunas criaturas por Eidolones del gran festín, ya que así haremos 2 puntos de daño al contrincante cuando haga un intercambio. En cambio, si nuestro rival tiene muchos bloqueadores para nuestras criaturas, el Merodeador de Mogis quizá nos ayude a colar algunos puntos de daño adicionales. El banquillo sirve para optimizar nuestro mazo contra el de nuestro oponente y las pequeñas mejoras como estas pueden ser muy importantes.

Aun así, lo más habitual es que recurramos al banquillo para diversificar nuestras amenazas. La idea es meter en el mazo nuevas amenazas contra las que el oponente no pueda responder de forma eficaz. Cuantos más ángulos de ataque tengamos, mejor preparados estaremos para atravesar las defensas del adversario. Por ejemplo, en mis mazos verdes de criaturas suelo tener de banquillo a Nissa, despertadora del mundo. Si mis oponentes están bien preparados para frenar a mis criaturas (Terminar con las hostilidades es una carta que me da muchos problemas), los Planeswalkers como Nissa son fantásticos para pillarlos por sorpresa.

En general, los Planeswalkers y otras amenazas que no sean criaturas suelen ser buenas cartas de banquillo contra mazos lentos.

Cartas de odio

En los viejos tiempos era muy fácil preparar el banquillo, porque las cartas como las que acabo de mostraros podían neutralizar completamente los mazos de determinados colores. Hoy en día no hay herramientas tan extremas, pero sigue siendo buena idea buscar cartas de odio, o cartas que son increíblemente eficaces neutralizando (odiando) un mazo, un color o una estrategia específica.

Por regla general, cuanto más extrema sea una estrategia, más fácil será banquillear contra ella. Aquí tenemos un buen ejemplo de un Pro Tour reciente.

Supremacía jeskai combo, de Lee Shi Tian

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Muchas de las cartas del mazo de Lee Shi Tian parecen elecciones raras, y con razón. Esto es lo que conocemos como un mazo de combo (combinación). A estas barajas no les interesan las partidas de Magic reñidas y justas: lo que buscan es establecer un estado en mesa en el que puedan realizar una jugada increíblemente poderosa que suele dar la victoria. Casi se podría considerar que están aprovechando un "error" del juego, solo que es una estrategia totalmente legal y aceptable.

El mazo de Lee Shi Tian se basa en la Supremacía jeskai. Utiliza muchas interacciones eficaces, pero el objetivo es juntar una Supremacía jeskai, una Hélice de retracción y una Bolsa del sobornador. Cuando lo tiene todo, lanza la Hélice de retracción sobre una criatura (una Mística garrasonora, por ejemplo), la gira para devolver la Bolsa del sobornador a la mano, vuelve a lanzarla por cero manás, endereza la Mística con la Supremacía jeskai, repite el proceso hasta que la Mística garrasonora tenga +1000/+1000 gracias a la Supremacía jeskai y pega con ella para ganar.

Este combo es increíblemente poderoso y es capaz de ganar partidas en turno tres o cuatro. La pega (porque siempre hay una pega, ¿no?) es que el mazo suele rendir mal después de banquillear. Incluso una carta tan sencilla como Borrar o Devanar el éter puede quitar de en medio la Supremacía jeskai y conseguir que el mazo deje de funcionar. En este caso, Borrar sería una carta de odio: una carta con una capacidad tremenda para afectar al transcurso de una partida contra una estrategia específica.

De forma similar, algunos jugadores deciden utilizar mazos de criaturas pequeñas (o weenies) que son extremadamente rápidos y brutales. Esas barajas también suelen funcionar muy bien en la primera partida, pero como todas las estrategias extremas, una sola carta como la Cólera de los dioses puede desmantelar completamente su estrategia. Por otro lado, Corromper la mente sería una carta de odio contra cualquier mazo que dependa de una carta específica, mientras que la Cripta de Tormod es una carta de odio emblemática contra mazos que intentan sacar partido del cementerio.

Si veis que os sobra algún hueco en el banquillo, es muy buena idea que busquéis cartas de odio eficaces contra los mazos más populares del momento, porque eso os dará una ventaja considerable cuando participéis en torneos. Gracias a esas cartas, podréis inclinar la balanza a vuestro favor y solo os costará un espacio o dos del banquillo.

Los banquillos de transformación

Lo más interesante de banquillear es que se hace en secreto. La mayoría del tiempo, el oponente no sabrá qué cartas tenemos en el banquillo, ¡y mucho menos cuáles vamos a utilizar en la segunda partida! Eso significa que a veces tendremos la oportunidad de sorprenderle utilizando una estrategia con la que no contaba o contra la que no estaba preparado.

Un ejemplo sencillo sería el de una baraja de control con muy pocas criaturas en el mazo principal. Si el oponente cree que le conviene quitar sus hechizos de anulación de criaturas y nosotros metemos unas cuantas criaturas más, quizá obtengamos una victoria fácil.

Fijaos bien en el mazo de combo de Lee Shi Tian que os he enseñado; como podéis ver, tenía un plan ingenioso para esquivar las cartas de odio que podían banquillear contra él. Si la gente decidía meter en sus mazos cartas de respuesta muy específicas, como Borrar o Corromper la mente, él podía transformar su mazo en uno de criaturas para neutralizar las cartas de odio y tener ventaja contra el mazo no optimizado del oponente. Simplemente, sorprendería a los oponentes con monstruos enormes como el Nudillos de acero salvaje o Polukranos, el devoramundos y se llevaría la victoria.

Los banquillos de transformación pueden ser divertidos e impresionantes cuando funcionan bien, pero os recomendaría utilizarlos solo como último recurso. Al fin y al cabo, el banquillo sirve para optimizar nuestro mazo, no para intentar jugar usando dos estrategias incompatibles.

Cómo preparar el banquillo

Preparar el banquillo es una tarea tan difícil e importante como construir el mazo principal. Aun así, os digo por experiencia propia que mucha gente no le da tanta importancia como merece.

El mazo total

Puede resultar muy difícil preparar un banquillo con las 15 cartas perfectas. Una forma de iniciar este proceso es utilizar el método del mazo total (o "elephant method"). Zvi Mowshowitz, legendario constructor de mazos y miembro del Salón de la Fama del Pro Tour, define este sistema de la siguiente forma:

"Consiste en escribir listas adecuadas para todos los enfrentamientos y luego seleccionar cartas de ellas hasta obtener una lista de 75, para después decidir cuáles serán las 60 del mazo principal y las 15 específicas para el banquillo".

Con el método del mazo total, consideramos que el mazo es un conjunto de 75 cartas. Tenemos que plantearnos cómo debería quedar el mazo después de banquillear en cada uno de los enfrentamientos que esperamos jugar (hay que saber qué cartas sustituiremos por cuáles) y construir el mazo y el banquillo en consecuencia. En resumen, debemos pensar en el conjunto de las cosas, y el banquillo es tan importante para él como el mazo principal.

El exceso de banquilleo

Un error muy común es el de banquillear en exceso. Es peligroso recurrir a demasiadas cartas del banquillo y poner en peligro la estrategia original del mazo. Cuando banquilleemos, tenemos que prestar atención a la cantidad de criaturas, la curva de maná y otros detalles importantes del mazo.

Por ejemplo, si estamos jugando con un mazo aggro, quizá tengamos un problema si sustituimos seis criaturas por seis cartas de respuesta. ¡Así estaríamos perdiendo el potencial agresivo por el que habíamos decidido usar el mazo!

De forma similar, si tenemos una baraja de control y nos enfrentamos a un mazo aggro, quizá nos planteemos reemplazar una carta de robo de coste elevado como el Ingenio de Jace. Desde luego, quizá no sea una de las "mejores cartas" para ese enfrentamiento, ¡pero necesitamos conservar cierta densidad de cartas para partida avanzada si queremos ganar! Muchas veces, yo mismo he cometido el error de cambiar esas cartas por hechizos de anulación de coste bajo y he perdido partidas por inundarme de maná y quedarme sin recursos a partida avanzada.

La práctica con el banquillo

A veces, un enfrentamiento entre dos mazos después de banquillear no se parece en nada a la primera partida. En esos casos, es conveniente saber cómo pueden desarrollarse las partidas antes de vernos en esa situación en pleno torneo.

Como sucede con muchos aspectos de Magic, no hay una receta secreta para construir un banquillo perfecto. La clave es prestarle la atención que se merece y no improvisarlo la misma mañana de un torneo. Cuando yo me preparo para una competición, casi siempre practico utilizando el banquillo. Si no tenéis esto por costumbre o solo le dedicáis una pequeña parte de vuestro tiempo, os recomiendo que replanteéis vuestro método de preparación y deis más importancia al banquillo. Tener un buen banquillo y saber cómo usarlo puede suponer una gran diferencia.

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